Saturday, December 02, 2006

Quema de Libros en la Universidad de Chile

Por Marianne González Le Saux.
En el último número de Talión, hemos intentado presentar una imagen comprensiva de la violencia como forma de reacción a un modelo de sociedad que, en circunstancias, cierra las puertas a otros medios de acción política.

Sin embargo, la última manifestación de los encapuchados de Gómez-Milla me deja sin habla. Una pira de más de 1200 libros como forma de protesta frente a la situación de los presos políticos mapuche es algo que no cabe en mi concepto de reacción política.

Insistimos en ello en esta edición: la aplicación de la ley antiterrorista al pueblo mapuche es un signo de que el Estado chileno está lejos aún de la democracia, y que la utilización de una represión de esta calaña es digna de gobiernos autoritarios, e incluso, diría, fascistas.

Pero, ¿cuál es el fin de responder a estas prácticas bárbaras con métodos igualmente irracionales? Quienes quemaban libros eran los nazis, los fascistas, o la inquisición, es decir, todos quienes veían en la cultura una forma de amenaza al orden establecido. Por eso, quienes realizaron el “auto da fe” en la Universidad de Chile, no merecen ser llamados revolucionarios, sino reaccionarios: gente que teme al pensamiento libre y a la auténtica liberación de los oprimidos.
Los libros, incluso los más conservadores, no alienan, sino que liberan. La expresión de una idea, cuando hay un mínimo de pluralismo, lleva necesariamente a su puesta en cuestión. Lo que aliena, es lo que no se dice, lo que se esconde y se impone de manera solapada.

Puedo entender que una Lonko agreda al fiscal que la está acusando, o que se quemen los bosques de eucaliptus que están destruyendo el ecosistema que da sentido a la cosmovisión mapuche. Esos son medios de acción que resultan racionales, congruentes y conducentes. Pero no que se queme la biblioteca de una de las Facultades (Filosofía y Humanidades) que más apoyo suele brindar a este tipo de luchas.

La pregunta es entonces a qué clase de mundo hemos llegado, en que quienes se dicen los defensores del pueblo operan con las técnicas más clásicas para su represión. Bienvenidos a la Barbarie.

Thursday, September 07, 2006

¿Qué es eso?

CONGRESO!

Me imagino que al final de ciertos complots de la mafia, ataques terroristas y misiones del FBI, hay una reunión o un llamado telefónico que confirma el éxito de la misión. Así se podría llamar entonces esta crónica de lo que fue una invasión improvisada al Congreso por parte del Comité editorial de Talión.
Uno que otro llamado, el contacto con un pariente lejano que ejerce de sub-secretario de alguna bancada y ya, nos acreditamos con una sola tarjeta de visita que nos dio el pase para entrar cargados con 200 ejemplares de Talión a los veintiséis pisos que suman las oficinas de diputados y senadores. Un gesto técnico asertivo fue cruzar la calle antes de entrar al Congreso y hacerse con ciento cincuenta stickers para inscribir formalmente los nombres de los "H. (por "honorable") diputados y senadores". Una oficina improvisada para dicho caso nos facilitó la bancada del "Partido Para la Democracia". Al finalizar el relleno de cada etiqueta, tomamos la decisión de enfrentar unidos, cada uno de los pisos.
Y partimos. Tuvimos una excelente recepción y la suerte de cruzarnos con ciertos entusiastas diputado(a)s con los que hicimos un interesante intercambio de tarjetas de visita y de puntos de vista acerca del tema candente que trataba nuestro dossier: El Aborto. Nos comentaron que desde la derecha se estaba organizando una recolección de firmas en contra del aborto, por lo que nos aseguraron que volarían plumas con Talión en los pisos de más arriba. Y así fue, porque aunque usted no se aflija con los gatos negros, pudimos vivir en carne propia la maldición del piso 13. Un encuentro amenazador y agresivo con un supervisor, que para hacer un promedio, resultaba ser del ‘60: el tamaño y la actitud de un oficial del Reich y un tono amedrentador como me imagino eran los de la CNI. Aseguramos nuestra sobrevivencia entregándole el número de revistas que correspondían (qué susto decirlo) al piso 13 y bajamos raudos las escaleras.
Un último papelón también en el piso 13, pero esta vez, del edificio del Senado, nos llevó de patitas a la entrada para evitar que nos transformáramos en lo que otro supervisor mencionó a través de su walky-talky: "un problema de seguridad". Entonces nos aseguramos dejando las revistas en el correo interno y enviando, ya salvos desde nuestras casas, mails a cada uno de los H. Políticos, informando que habíamos hecho entrega en sus oficinas de revista Talión.
Hemos recibido muchos "acuso de recibo" y felicitaciones. Pero el objetivo principal, aún está en proceso, el plan que más nos aqueja no ha terminado de realizarse. Lo denominamos: "Pronuncie completa la palabra con A".[1]


[1] Idea original de la periodista Carola Pulido en su artículo referido al aborto terapéutico en el último número de la revista Paparazzi: "La palabra con A".

Saturday, August 19, 2006

La despenalización del aborto en Chile, mal encaminada con Bachelet


El siguiente artículo apareció en el Mercurio el Viernes 18 de agosto.

IRRUMPE DISCUSIÓN VALÓRICA / Comité pide ratificar polémico Protocolo en el Senado:
ONU reabre debate sobre aborto en Chile


Ante el Comité de la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer, en Nueva York, la ministra del Sernam reiteró que el actual gobierno no contempla legislar sobre ese tema. Senadores, sin embargo, advierten riesgos de ratificar un Protocolo que desconozca las normas constitucionales que protegen el derecho a la vida.
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NIEVES ARAVENA E.

La decisión de si Chile adhiere o no al Protocolo Facultativo de la Convención ONU sobre la Eliminación de todas las formas de discriminación sobre la Mujer (Cedaw, en inglés) está a punto de reabrir un polémico debate en el Senado.

Si bien la igualdad de oportunidades para las mujeres concita apoyos amplios parlamentarios, tal consenso no existe sobre temas valóricos en que el Comité de la Convención (al cual nos sujetaría el Protocolo) recomienda revisar la legislación sobre el aborto y despenalizarlo.

Aprobado en la Cámara en 2001, sólo con votos de la Concertación, la ratificación del Protocolo figura entre las prioridades de la agenda legislativa del Gobierno.

Más aún ahora, cuando el comité de la Convención, que componen expertas en género de países miembros de ONU, ante el cual Chile expuso sus avances el miércoles, recomendó a la ministra del Sernam, Laura Albornoz (DC), que el Estado de Chile apruebe pronto el protocolo en trámite legislativo.

La secretaria de Estado anunció que a su regreso se reunirá con las comisiones de Relaciones Exteriores de la Cámara y el Senado para dar cuenta de su intervención y las recomendaciones que dio el comité de esta Convención ONU.

Muchas dudas

El Comité de la Convención contra la Discriminación de la Mujer, que hoy vigila los progresos de los países firmantes del Cedaw, aumentaría sus atribuciones con la firma del Protocolo, ya que podría recibir reclamos en contra del Estado de Chile de las mujeres que se sientan afectadas en sus derechos.

Esa instancia ha hecho todo tipo de recomendaciones en ámbitos laborales, de justicia, educación y salud, en los cuales el país muestra avances.

Aunque la ministra del Sernam asegura que las directrices del comité "no son vinculantes" (o sea no obligarían sobre las propias leyes), hay muchas dudas entre los senadores respecto de recomendaciones que plantean corregir la legislación "con el objeto de proporcionar abortos en condiciones de seguridad, y permitir la interrupción del embarazo por razones terapéuticas, incluida la salud mental". Esa cita está dentro del último set de preguntas a Chile.

Para el senador RN Sergio Romero, ratificar el Protocolo facultativo reconocería competencias al comité de expertos y restaría jurisdicción a los tribunales y a las leyes chilenas, lo que él no comparte. "Se podría dar el absurdo de que fuésemos cuestionados como país por nuestras leyes que protegen el derecho a la vida o por el supuesto derecho al aborto que algunos alegan", dice.

Advierte que se va a producir un debate valórico "de fondo" y está abierto a discutir el tema, aunque asegura: "En principio sería contrario a suscribir el Protocolo, porque su vaguedad y el reconocimiento a fardo cerrado del comité pueden afectar valores y principios que están en la Constitución, las leyes". Sería, dice, como "extender un cheque en blanco para permitirles tutelar a la sociedad chilena".

Coincide el senador Juan Antonio Coloma (UDI), quien sostiene que se debe distinguir la Convención firmada por Chile en 1989 del Protocolo. "En la primera hay un compromiso expreso para eliminar las distintas formas de discriminación y se han dado pasos relevantes", dice.

"Y otra cosa es lo que pretenden algunos sectores de izquierda al suscribir el Protocolo del Cedaw que transforma las recomendaciones en obligatorias. Sólo somos país miembro y ya dicen ¿por qué no se han tomado medidas para favorecer el aborto? Suscribir el Protocolo es abrirle las puertas al aborto en Chile, y eso sería un grave error", afirma. Tampoco cree apropiado dejar a Chile sujeto a fallos de ese comité como instancia judicial.

Divididos

"Hay que votar favorablemente el Protocolo, salvo en el punto del aborto, hacer una reserva en eso", afirma el senador Mariano Ruiz-Esquide, de la DC, que resultará clave en darle o no la mayoría al oficialismo para aprobar el polémico proyecto.

El partido, dice, tiene una opinión en consenso respecto a rechazar el aborto. Está en su principios. En lo personal, Ruiz-Esquide sólo lo aceptaría en casos de "anencefalia" (sin cerebro).

La reserva sobre el aborto, dice, permite ser claros como país en posturas que son fundamentales para la convivencia social.

Un planteamiento similar hace el senador del PPD Roberto Muñoz Barra, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado. Cree que habrá posturas muy "divididas".

En el PPD, precisa, no hay una posición como partido: "Están los que son partidarios del aborto y los que no". Él está en contra y dice que no hay órdenes de partido porque "éste es un problema ético y cada cual tiene sus valores morales".

El senador añade que la Cancillería le asegura que no son vinculantes las recomendaciones del comité. Aún así, antes de correr riesgos, él apoyaría hacer una declaración, como lo hicieron Cuba y Bangladesh, que deje "claramente establecido que el aborto se regirá por la legislación interna".

No es tan seguro que se puedan hacer reservas, sin embargo. Según el senador Romero, el propio texto del Protocolo establece que no admite reservas, y por eso él y el senador Coloma creen que es mejor no aprobarlo y quedarse con las obligaciones originales del Cedaw, suscrito en 1989. No dice una palabra sobre derechos reproductivos ni aborto.

"Falta una clara defensa de la vida"

"Es bueno que Chile vaya a estas instancias, pero que lo haga con una postura representativa de la ciudadanía. Aquí van sin una postura clara de defensa de la vida", afirma Paulina Villagrán, encargada de estudios de la Fundación Chile Unido.

Esa entidad, tras revisar completo el informe con las preguntas que Chile debía responder, alerta que "se está tratando de despenalizar el aborto por la vía administrativa". Por ejemplo, dice, el Gobierno respondió que se está buscando "respetar la confidencialidad" en las atenciones médicas por abortos, cuando la ley obliga a denunciarlo como un delito. Y anuncia al comité de ONU que en el proyecto de ley sobre derechos y deberes de los pacientes "se garantizará un trato respetuoso y derecho a la privacidad".

En el plano de los "derechos reproductivos", advierte que "nunca ha habido tanto embarazo adolescente", pese a las políticas de anticoncepción. Y añade que el país carece de políticas pro familia que apoyen a los padres en la educación sexual, mientras se pide a Chile "confidencialidad" en la atención en salud sexual a menores de 14 años.

Thursday, August 17, 2006

La criminalización del aborto en Chile plantea dos problemas fundamentales: la desigualdad social en el acceso a la interrumpción del embarazo, y la negación de la autonomía de la mujer. Aquí, reproducimos ciertas partes de nuestro dossier, y esperamos sus comentarios.

La desigualdadfoto por Alasº
…no es sorprendente que a principios del siglo XXI aún existan muertes por aborto en Chile. Si bien las muertes por esta causa han disminuido notablemente, aun mueren 15 mujeres al año por realizarse un aborto en condiciones inseguras. Muertes producto de la criminalización de esta práctica, pues un aborto seguro es una simple intervención ambulatoria. Esta situación se agrava si consideramos que son los profesionales de la salud quienes se arriesgan a penas más altas por el delito de aborto: hay entonces un incentivo a realizarse esta intervención en condiciones inadecuadas.
Tampoco se habla de las mujeres que sufren graves secuelas físicas, como la infertilidad. Pero no todas las mujeres que abortan enfrentan este riesgo. Son siempre las mismas: Quienes arriesgan su vida y su salud son las mujeres más pobres. Porque el aborto es también un reflejo de la desigualdad. Por lo tanto, ¿a quién le importa? Como ha señalado Aníbal Faundes, presidente del Comité de Derechos Sexuales y Reproductivos de la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia, "la resistencia [a la despenalización] se debe a que las personas que tienen poder para tomar la decisión no tienen ningún problema con que el aborto sea ilegal porque tienen dinero para hacerse un aborto sin ningún problema, en las mejores condiciones. Y son las que no tienen ningún poder para cambiar las políticas las que tienen problemas".

La mujer: un sujeto incompleto

Foto por Soulchild45…Hoy en día las mujeres pueden decidir si prosiguen sus estudios, si trabajan o no y en qué, si casarse o no hacerlo; deciden tener sexo o no, con quién, cuándo y qué método anticonceptivo usar. Y si no todas deciden, es por una cuestión de desigualdad social. En definitiva, las mujeres tienen el control sobre su plan de vida y sobre su cuerpo y pueden decidir tener un hijo o no. Entonces, lo que implica la imposición de un embarazo no deseado, es renunciar a la determinación de su proyecto de vida y, por lo tanto, volver a la noción tradicional de lo femenino. Es nuevamente renunciar a su cuerpo en pos de fines que no son los propios.
Hay quienes podrán objetar que el feto es una vida indefensa, que depende de la mujer, y que ella debe conservarla. Quienes piensan así tienen argumentos válidos, y si quieren vivir su vida siguiendo esta postura, es legítimo, y más aún es coherente. Pero la idea de que el feto es un ser humano es una cuestión discutida. Ninguno de los argumentos que afirman o niegan esta calidad parecen ser concluyentes. Son dos posturas inconmensurables.
La postura que defiende el derecho a abortar, supone negarse a que prime una mera posibilidad de vida por sobre la existencia cierta de una mujer. Es asignarle a la mujer, a su autonomía, a su integridad, un rol preponderante en este conflicto de intereses. Un embarazo forzado son nueve meses de alteraciones físicas que por la falta de sentido se vuelven violentas, son sufrimientos psíquicos por tener que aceptar un cambio de vida radical. La afectación a la integridad y autonomía de la mujer es un precio demasiado elevado. Quienes descartan de plano estos dos valores, es porque olvidan que cuando se habla de aborto, no se trata solo de un feto, sino de una mujer. O bien, valoran tan poco a las mujeres
que no las consideran un interés de importancia a la hora de evaluar este conflicto.
Se considera al aborto forzado -el obligar a una mujer a interrumpir su embarazo- como una de las más brutales violaciones a su integridad y a la determinación de su plan de vida: el deseo de ser madre. Sin embargo, el embarazo forzado representa la misma afectación. Solo que esta vez, el plan de vida es diferente: es elegir no tener un hijo, no tener más hijos, o no tenerlo en ese momento.
Esto es tan válido como optar por la maternidad. Y cuando hubo violación o en los demás casos extremos, cuando no se tuvo acceso a los métodos anticonceptivos - recordemos que no son solo responsabilidad de la mujer - o cuando estos fallaron, el aborto es la única forma de respetar ese plan de vida.


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Thursday, July 13, 2006

Talión